miércoles, 5 de agosto de 2009

Pulpo a la Salobreña...

Esta claro que merecía una foto...y algo más.

Castillo de Salobreña.

El Castillo de Salobreña es el monumento más importante de la localidad granadina de Salobreña, en el sureste de España.

Se conoce la existencia de una fortificación en Salobreña desde el siglo X. Aunque la distribución corresponde a la construcción que se levantó en época nazarí, el castillo árabe es el resultado del aporte de la arquitectura musulmana y cristiana.

Pinos.

El patrimonio también constituye uno de sus atractivos turísticos. Destacan el Castillo Árabe, la Iglesia del Rosario, la Medina, el Parque de la Fuente, y el Parque y miradores de Gambullón entre otros.

Peñón.

Salobreña, encaramada en un imponente peñón, todavía conserva en su casco histórico la estructura medieval de de su etapa árabe, con un entramado de callejuelas, con pasillos y laberintos, casas encaladas, salpicadas de flores que añaden una pincelada colorista al encantador entorno. Rincones asombrosos con recodos, portones, ventanucos, pasadizos y bóvedas. Nombres tan sugerentes como Barrio de la Loma, la Fuente, el Brocal, o el Albaicín, nos hacen transportarnos a épocas pasadas.

lunes, 27 de julio de 2009

sobre el césped.

Después del almuerzo, como es normal en este tiempo... me tendí en el césped y disparé y este fue el resultado.

Puerto Banús.

Clima.

El clima espectacular de la zona contribuyó a su indiscutible ascensión entre los lugares más exclusivos del mundo, ya que está protegida en su franja norte por las montañas litorales de la Cordillera Penibética, y ello hace que goce de un microclima que origina una temperatura media anual de 18°C

Puerto Banús.

Inauguración en 1970 .

El fastuoso complejo tuvo su apertura en mayo de 1970. Asistieron, entre otros, el Aga Khan, el director de cineRoman Polanski, el fundador de Playboy Hugh Hefner, el Dr. Christian Barnard (pionero en el trasplante de corazón), los Príncipes de Asturias, el Príncipe Rainiero III y la Princesa Grace Kelly de Mónaco . Un joven Julio Iglesias fue contratado para cantar para los invitados por la enorme suma de 125.000 pesetas. Un ejército de 300 camareros de Sevilla sirvieron 22 kilos de caviar de beluga a los 1700 invitados.